Mar 5 Jul 2005

"Nadie hubiera creído a finales del siglo XIX que la vida humana estaba siendo observada desde los mundos infinitos del espacio.
Nadie habría podido soñar que estábamos siendo estudiados como se examinan bajo un microscopio los organismos en una gota de agua.
Pocos hombres admitían incluso la posibilidad de vida en otros planetas. Sin embargo a través del abismo espacial, mentes infinitamente superiores a las nuestras dirigían su codiciosa mirada hacia esta tierra y, lenta pero inexorablemente, dispusieron sus planes contra nosotros."
Este es el monologo de introducción a la versión musical que Jeff Wayne hizo en el año 1976 de la fabulosa obra de H.G. Wells. El otro día me hice con este musical de 1 hora de duración y pude escucharlo y disfrutarlo. Es una auténtica maravilla! Inquietante, entretenidísimo y con un regusto a programa de radio clásico que me dejó muy satisfecho. En serio, si no la habéis escuchado buscadla (p.e.: redes de intercambio) y ya veréis que maravilla!

Con respecto a la película realizada por Steven Spielberg, puedo comentar que me ha gustado bastante, tiene ritmo, está bien realizada y cuenta la historia desde un punto de vista muy similar al original. Quizá sea un poco más lenta y agobiante cuando entra en escena el personaje de Tim Robbins, pero tampoco es que decaiga mucho, por lo demás es perfecta, no aporta nada diferente a la historia ni pretende modificar el clásico, es una nueva revisión y ya está.
En cuanto a las naves venidas de Marte, son más fieles a la obra que las mostradas en el clásico de 1953, ya que según la novela se describen como trípodes y en este film es lo que nos ofrecen. Máquinas sobre tres patas que aniquilan a la población de la tierra.

Pues si señores, parece ser que la gente de Hollywood ha visto un nuevo filón en los juegos de consola para así sacar provecho a todo trapo y forrarse a base de bien. De nuevo una adaptación de un juego a la gran pantalla. Esta vez se trata de un clásico de terror que salió para la Play Station en el año 1999,
Pues nada, el encargado de esta adaptación es Christophe Gans, un francés nacido en 1960 en Antibes, ciudad de la costa azul cercana a Mónaco y con cierta importancia histórica, el archiconocido Napoleón hizo una de sus entradas por esa ciudad. Para muchos el nombre de Christophe Gans no os dirá nada, pero si os comento El Pacto de los Lobos os sonará algo más. Para los avezados en temas de cine Crying Freeman o H.P. Lovecraft Necronomicón les aclarará las ideas y refrescará tiempos pasados. Creo que Crying Freeman la conoceréis muchos, una de las primeras pelis de Marc Dacascos y una bastante buena adaptación del manga de mismo nombre. La segunda os la recomiendo con todas mis ganas, yo la conseguí a mediados de los 90 comprándola de importación en inglés y con subtítulos en danés (friki), esta copia se la dejé a un colega hace unos años y si te he visto no me acuerdo. Luego gracias a esas redes de intercambio que todos conocéis pude hacerme con ella de nuevo en inglés y me sigue pareciendo una maravilla. Producción americana para una película dirigida por Brian Yuzna, Christophe Gans y Susuke Kaneko que contaba 3 historias de Lovecraft enganchadas por un punto argumental común… el mismo Lovecraft, interpretado por el amo de la reanimación Jeffrey Combs, consultaba el Necronomicón en una biblioteca de Arkham!












Hay poco que contar en estos días dentro del ámbito del frikismo más puro. Por lo tanto voy a recuperar una de las series más cutres que te puedes echar en cara… SUPAIDA-MAN!
El protagonista pasó de llamarse Peter Parker a Takuya Yamashiro (o como debería decirse Yamashiro Takuya). La historia que cuentan es la siguiente: El grupo de malos "Iron Cross Army" (en divino japones Testsu-Jyuuji-Gun) asesina al papuchi Yamashiro Hiroshi e intenta matar también a su hijito del alma Takuya. Este es rescatado de una muerte inminente por Garia, el hombre araña, un alien que ha llegado a la tierra en su nave Marveller. Garia inyecta un suero en Takuya para curar sus heridas pero, además de esto, le proporciona súper fuerza, la habilidad de escalar muros y le súper desarrolla sus sentidos que, a partir de ese momento, le avisan de los peligros que le acechan.











