Cine de Cómics


Arranca un nuevo año de mucho cine, y debuto en él viendo Blanco perfecto (Downrange) y Nadie vive (No One Lives), ambas de Ryûhei Kitamura y presentadas en sus respectivos años en el Festival de Sitges (2017 y 2012), en Filmin, además de No te preocupes, querida (Don’t Worry Darling) en HBO Max. Pero estamos en 2023, y con 365 días por delante habrá mucho cine que ver… aquí 15 esperanzas (más 1), porque reducir esto a 10 era un imposible, y ya 15 es una quimera (y la bola extra porque es obligada).

Las 15 de 2023 que espero con ganas: Knock at the Cabin, Evil Dead Rise, Civil war, Beau is Afraid, The Killer, Infinity Pool, Dune Part 2, Oppenheimer, The Exorcist, Renfield, Cocaine Bear, M3GAN, 65, Barbie y Next Goal Wins
Las 15 de 2023 que espero con ganas: Knock at the Cabin, Evil Dead Rise, Civil war, Beau is Afraid, The Killer, Infinity Pool, Dune Part 2, Oppenheimer, The Exorcist, Renfield, Cocaine Bear, M3GAN, 65, Barbie y Next Goal Wins

Vamos al tema que son unas cuantas las que pueden molar este año…

Llaman a la puerta (Knock at the Cabin) de M. Night Shyamalan. Si hay pelicula de Shyamalan durante el año en curso, entonces será un buen año de cine. Ganas no, lo siguiente. Regresamos al mundo del terror, el misterio y el suspense con una adaptación del libro "The Cabin at the End of the World" de Paul Tremblay, y con Dave Baustista o Rupert Grint en el reparto… veremos cómo se evita el apocalipsis.

Evil Dead Rise de Lee Cronin. Con guión de Sam Raimi, producida por Raimi, Robert Tapert y Bruce Campbell, y con un reparto completamente desconocido y mínimo. Si ya en 2013 nos empapamos con un festival gore y brutal homenaje al clásico del splatter gracias a Fede Álvarez, esta vez le toca a Lee Cronin (la correcta Bosque Maldito) renovar la saga y llevarnos a lugares donde antes nunca fuimos: un apartamento en LA donde, curiosidades de la vida, se encuentra el Necronomicon Ex-Mortis.

Civil war de Alex Garland. Tras la sobresaliente, folclórica y terrorífica Men, Garland se apunta de nuevo a la ciencia ficción original, guión propio, con Civil War. No se sabe nada de la trama, si bien el propio director la describe como un futuro lo suficientemente lejano como para imaginar una sociedad donde se representa la polarización de hoy en día. Yo compro. El reparto un poco desconocido, pero con Kirsten Dunst y Wagner Moura protagonizando.

Beau is Afraid de Ari Aster. Se ve que Aster abandona el terror y se adentra en otros mundos donde se combinan el misterio y la comedia. Reparto de lujo con Joaquin Phoenix, Parkey Posey, Nathan Lane o Michael Gandolfini, donde se contará la "historia" a lo largo de varias décadas de uno de los empresarios más exitosos de todos los tiempos… idea original de Aster, que puede sorprender para bien, seguro, o para mal, muchos no lo tragan.

The Killer de David Fincher. Adaptación por parte del siempre sorprendente Andrew Kevin Walker de una obra comiquera de Matz (Alexis Nolent), guionista, y Luc Jacamon, dibujante. La película contará la historia de un asesino profesional, sus tribulaciones personales, sus pensamientos, su día a día, etc., y como pese a darle demasiadas vueltas a la cabeza y resquebrajarse psicológicamente, sus clientes (gobierno) miran para otro lado con tal de seguir demandando sus notables servicios. Fincher mola, Michael Fassbender como asesino protagonista mola también, Tilda Swinton no se queda atrás… en Netflix.

Infinity Pool de Brandon Cronenberg. Pensar en Antiviral, pensar en Possessor, pensar en Bradon Conenberg y una nueva paranoia mental de niveles estratosféricos. Idea original del hijo del maestro, contará como el matrimonio James y Em Foster disfrutan de unas vacaciones en la playa con todo incluido en la isla ficticia de La Tolqa. Un accidente mortal dejará al descubierto la perversa subcultura del hedonista complejo de turismo, donde la violencia temeraria y los horrores surrealistas van de la mano. Alexander Skarsgård y Cleopatra Coleman son el matrimonio, Mia Goth anda por el complejo, lo mismo que Thomas Kretschmann.

Dune Parte 2 de Denis Villeneuve. Poco más que decir, la segunda y cierre de la adaptación de la obra de Frank Herbert por parte de un director de otra galaxia como es el señor Villeneuve. Paul Atreides (Timothée Chalamet) sigue su periplo para convertirse en Muad’Dib y acabar con la casa Harkonnen. Ah, al fin veremos a Feyd-Rautha, encarnado por Austin Butler, el protagonista absoluto de la multipremiada Elvis de Baz Luhrmann.

Oppenheimer de Christopher Nolan. Otra de esas que nos dejará con el culo torcido, como ya hizo Nolan en Dunkerque (Dunkirk). No hace falta que se centre en la ciencia ficción, llega con que cuenten un momento de la historia y la narren de forma que quedemos todos sorprendidos. El reparto en este caso es, como siempre, superior a todo lo imaginable… Cillian Murphy, Emily Blunt, Florence Pugh, Matt Damon, Dane DeHaan, Kenneth Branagh, Josh Hartnett, Gary Oldman, Robert Downey Jr., Matthew Modine, Rami Malek, Alex Wolff, Alden Ehrenreich, Cassey Affleck, David Dastmalchian… me canso.

The Exorcist de David Gordon Green. Pese a muchas diferencias que podamos tener con este director, y dado que La noche de Halloween (Halloween) de 2018 moló un rato largo y su secuela fue un festival gore, hay que darle su oportunidad a la nueva secuela que redefine la línea temporal tropecientos años después en manos Gordon Green. Regresa Chris MacNeil, y es un puntazo, veremos quién más puede regresar… ¿Linda Blair se animará manteniéndose viva en este universo desde el terrorífico film de William Friedkin? Habrá que ver.

Renfield de Chris McKay. El director de la macarra "Robot Chicken", de Batman: La LEGO película (The Lego Batman Movie) o el bluf La guerra del mañana (Tomorrow War) se hace cargo de transformar a Nicolas Cage en Drácula y a Nicholas Hoult en Renfield. La trama no tiene desperdicio, y puede ser una mierda en toda regla… Renfield, el lacayo del conde Drácula, encuentra una nueva oportunidad en la Nueva Orleans de hoy en día cuando se enamora de Rebecca Quincy, una aguerrida pero siempre agresiva policía de tráfico. De traca.

Oso vicioso (Cocaine Bear) de Elizabeth Banks. Inspirada en la historia real del "Oso de la Cocaína", un oso negro estadounidense que ingirió una bolsa llena de cocaína en 1985. En este caso estamos ante una comedia negra, con cierto punto gore, y que reúne en pantalla al tristemente fallecido Ray Liotta (su última película), con Keri Russell, de nuevo Alden Ehrenreich, o la inconfundible Margo Martindale. ¿Un oso hasta las cejas de coca, desfasando con los aventureros del senderismo, con la policía y los narcos buscando el producto y la Banks dirigiendo? Compro.

M3GAN de Gerard Johnstone. Lo nuevo de Blumhouse ya está en los cines, creo que hoy o mañana llega. Apunta a nueva franquicia, con esa niña robot que a modo Muñeco Diabólico dará cuenta de adultos, adolescentes y otros niños. Nada como un chip mal programado, nada como un exoesqueleto mecánico capaz de triturar, etc. Veremos qué sale de aquí, la historia es de James Wan, así que seguro que es entretenida.

65 de Scott Beck y Bryan Woods. Seguro que es una caspa como una casa, pero a mi me mola la idea. Adam Driver vs. dinosaurios en el futuro. Espero que haya algo más en la historia, o puede que no. Siendo los directores y guionistas los responsables del escrito tras Un lugar tranquilo (A Quiet Place) y su secuela, algo más hay seguro.

Barbie de Greta Gerwig. Si, puede que inesperada en esta lista, pero todo lo que se ha visto por ahora es un must see en toda regla. Nunca el plástico fue tan encumbrado como con esta apuesta de blockbuster. Margot Robbie es la perfecta Barbie, y Ryan Gosling el perfecto Ken. De regalo Will Ferrell que siempre hace gracia y Michael Cera que lo mismo que Ferrell. Encina está medio reparto de "Sex Education" con Ncuti Gatwa (ya de paso el nuevo Doctor Who) o Connor Swindells. Nos vamos a echar unas risas seguro, el resto da igual.

Next Goal Wins de Taika Waititi. En manos de Waititi, que tanto te hace una cagada infecta como Thor: Love and Thunder, como se saca de la manga la oscarizada Jojo Rabbit o Lo que hacemos en las sombras (What We Do in the Shadows), nos vamos a conocer una de esas historias que seguro no defraudan. El film cuenta parte del destino de la tristemente célebre selección de fútbol de Samoa Americana, conocida por un partido de la clasificación para el Mundial de la FIFA de 2002 que perdieron por 31-0… llega con leer la Wikipedia para tener una idea de por dónde irán los tiros. Michael Fassbender como el seleccionador, Will Arnett también por ahí, lo mismo que Elisabeth Moss. Va a molar.

La bola extra es MaXXXine de Ti West, que, tras poner a X en el top del 2022 y pendiente de ver Pearl, apunta a que redondeará una perfecta trilogía protagonizada por Mia Goth.

Pero claro, hay muchísimas más para ver… La ballena (The Whale) de Darren Aronofsky. John Wick: Chapter 4 de Chad Stahelski, Spider-Man: Cruzando el Multiverso (Spider-Man: Across the Spider-Verse) de Joaquim Dos Santos, Mision imposible: sentencia mortal – parte 1 (Mission: Impossible – Dead Reckoning Part) de Christpher McQuarrie, Killer of the Flower Moon de Martin Scorsese, Indiana Jones y el llamado del destino (Indiana Jones and the Dial of Destiny) de James Mangold, Ant-Man and the Wasp: Quantumania de Peyton Reed, The Flash de Andy Muschietti, Asteroid City de Wes Anderson o puede que (si se estrena) Napoleón de Ridley Scott. Y ojo, que del año pasado están por llegar Almas en pena de Inisherin (Banshees) del gran Martin McDonagh, Los Fableman (The Fableman) de Steven Spielberg o cine extremo como Project Wolf Hunting (Neugdaesanyang) de Kim Hongsun o Hellraiser de David Bruckner entre otras muchas.

 

Y otro año más que Uruloki pasa entre películas (viva Letterboxd). Este 2022 el total de favoritas asciende a 14, todas ellas estrenadas en estas tierras a lo largo de este año y con una lista de "debe" bastante impresionante pero que, por motivos de distribución, intentaré ir resolviendo a lo largo de las próximas semanas (o meses). Como veréis, hay de todo como en botica: un poco de terror, algo de acción sin tapujos, cine noir comiquero, ciencia ficción de otra era, animación en modo palabras mayores, drama del que te deja patidifuso y otras cosas, raras o no, muy recomendables. Vamos con ello.

Todas a una, Fuenteovejuna. Pasaros por el Letterboxd de Uruloki
Todas a una, Fuenteovejuna. Pasaros por el Letterboxd de Uruloki

The Batman de Matt Reeves. Bueno, poco más que decir de esta joya, la nueva visión del icónico personaje de DC Comics en manos de un director con un saber hacer como pocos y de un actor que cada vez demuestra más y más que es fabuloso, ese Robert Pattinson que tanta mala baba se ha comido por sus inicios, pero por el que ahora no cagamos (High Life, Cosmopolis, Tenet, Maps to the Stars, Life, El faro, El diablo a todas horas…). Más a lomos del thriller siniestro, noir y violento que del propio cine comiquero de parafernalia colorista, The Batman es oscura, negativa, tétrica y desde luego la mejor base posible para sacar de aquí un glorioso nuevo Gotham plagado de sombras y malos rollos.

Pinocchio de Guillermo del Toro. Otra de las maravillas de este año, derroche de imaginación, comedia y drama emocional como pocos. Puro espectáculo visual, una adaptación del clásico de la literatura nada edulcorada y alejada del punto de vista con el que fuimos criados muchos de nosotros. De esas que te tocan la patata, optimista pero triste, muy triste y tan realista. Diseñada bajo la atenta mirada de Gris Grimly, el autor que ilustró la obra de Carlo Collodi, y que junto a Del Toro trabajó durante cerca de 15 años en la concepción de esta innegable maravilla.

¡Nop! (Nope) de Jordan Peele. Y más cine de altura, esta vez la ración Peele del año, no siempre la hay, pero cuando llega… gloria. Cine diferente, del que recuerda a ese otro que se hacía hace ya muchos años y que ahora casi no recordamos. Obsesiones, una criatura impensable, el ansia por destacar… una música increíble, ciencia ficción con terror, aroma Spielberg, aroma Shyamalan, aroma a clásico. Una delicia.

X de Ti West. Aunque tengo pendiente ver Pearl, sin fecha de estreno todavía, la sorpresa de este año en cuanto a terror salido de los anales del género en los setenta / ochenta (esa total referencia a La Matanza de Texas). West se saca la chorra y construye probablemente un fabuloso homenaje al terror, un slasher como la copa de un pino, contando la historia de un equipo de rodaje de cine porno que, cámara en mano, decide irse de aventura a la granja donde nadie debería estar. Mia Goth suprema (dicen que mejor en la precuela, y veremos en la secuela), esa sensación de calor veraniego con chicharra dando la tabarra, el cocodrilo, lo enfermizo, muchos otros detalles y buenas muertes.

Top Gun: Maverick de Joseph Kosinski. Sin lugar a duda la bomba de 2022… Tom Cruise vuelve a su mundo y repitiendo con el director de Oblivion pergeña probablemente la mejor película de acción en muchos años. Brutal viaje al pasado, constante homenaje al mítico film de los 80, renovación total y unas secuencias de vuelo que te dejan pegado a la butaca (ves ahora cosas de Top Gun que madre mía…). Ya lo comenté, Cruise es la última gran estrella de Hollywood, un actor de otros tiempos que es capaz de evolucionar hacia el siguiente nivel inesperado. Ya no quedan más de su especie… ya le echaremos de menos en el futuro, ahora a disfrutarlo.

RRR de S. S. Rajamouli. ¿No has visto a estas alturas RRR? Pues la tienes en Netflix, así que deja de leer esto y ponte a ello. Larga hasta el extremo, algo más de 3 horas, pero una bendición para los ojos. El cine espectáculo de la india es una jodida maravilla. Divertida, entretenida, repleta de secuencias imposibles y totalmente inconcebibles… salvo para su director. Y ese baile… ese puñetero baile. Simplemente brutal.

Men de Alex Garland. Una de las más enfermizas propuestas comerciales dentro del terror del año (hay otras que son carne de festival, pero esta llegó a cines y muchos se quedaron patidifusos). Mejunje de folklore cuasi lovecraftiano con altas dosis de redención y castigo, con un final que causa auténtico pavor (y sobresaltos estomacales), y un Rory Kinnear que se transforma en diversos personajes, a cada cual más tóxico y nocivo. Garland es uno de esos grandes incomprendidos, pero un director como la copa de un pino capaz de parir cosas como Ex Machina, Dredd, Aniquilación, "Devs"

The Black Phone de Scott Derrickson. Inusual peli de terror, adaptación de un relato del hijo de Stephen King, y por lo tanto obra con mucha de la esencia literaria del propio maestro de la literatura de horror. Atípico, con reminiscencias de ese cine protagonizado por chavalería, pero con un tono tétrico y una temática complicada. De regalo Ethan Hawke encarnando a un villano enfermizo vistiendo una máscara creada por el mismísimo Tom Savini. Tras abandonar Marvel el bueno de Derrickson regresó a su género por la puerta grande.

Kimi de Steven Soderbergh. Oculta la podéis encontrar en HBO Max. En mi caso una recomendación llegada desde Twitter y vaya… sorpresa absoluta. Película muy pequeña sobre una analista de audio, que vive completamente apartada de cualquier relación social, y que se ve envuelta en un thriller de medio espionaje y crimen de por medio que te dejan pegado. De regalo Zöe Kravitz, con algunos momentos que te quitan el hipo. Inesperada es quedarse corto, a recuperar con gusto.

Bullet Train de David Leitch. El cine de acción a gran escala está muy viciado últimamente. Son pocas las producciones que se apartan del machacante género comiquero, y cuando llega Leitch, padre de Atómica (Atomic Blonde) o Deadpool 2, y pone a Brad Pitt a comandar un casting para esta adaptación de una obra japonesa prácticamente desconocida, pues bravo. Divertida como pocas, frenética como ninguna, entretenida un rato largo, repleta de chorradas y personajes variopintos. Cine de palomitas, sin más, pero muy bien hecho y francamente disfrutable.

As bestas de Rodrigo Sorogoyen. De nuevo sin dudarlo una de las mejores películas del año. Periplo por la Galicia rural, pero esa que muy pocos conocen, la de los marcos y los lindes y los vecinos que se pelean, o más, por un mísero metro cuadrado. Adaptación de un hecho real, siniestro, oscuro y muy al límite. Con un Luis Zahera en estado de gracia, As bestas es cruda, tensa y asfixiante en todos los sentidos. Viaje a un mundo que puede que no sepas que existe, pero que resulta ser crónica negra de esta apacible tierra gallega en donde el que escribe ha nacido y vive.

Barbarian de Zach Cregger. Otra de las maravillas del género de terror en este cierre de año. Con mucho humor, bravo Justin Long y si problema #MeToo, y diversos giros totalmente imprevistos nace una increíble y sorprendente película de género. Muy pequeña, pero de esas que te deja el culo torcido y cara de WTF. Muy entretenida, aterradora, de esas que si no sabes nada de la trama, mejor que mejor, te sientas a verla y a quedarse con la boca abierta. Así que ya paro.

Todo en todas partes al mismo tiempo (Everything Everywhere All at Once) de Daniel Scheinert y Daniel Kwan. Estamos ante una película muy diferente. Una película donde las relaciones humanas son cruciales, donde puedes encontrarte referencias a la saga Matrix, donde un multiverso conectado sirve para ver cómo la vida puede cambiar pendiente de decisiones cruciales que hubieras tomado en otros momentos, donde puedes reír, pero también sufrir emociones verdaderas. Es una gran comedia, pero también una historia triste sobre problemas familiares, relaciones madre-hijo, vaivenes esposa-marido, amistad, adaptación personal a un mundo desconocido. Sencillamente divertida, fantástica y realmente entretenida. Otro must see del año.

El callejón de las almas perdidas (Nightmare Alley) de Guillermo del Toro. Película del 2021 pero estrenada en España en enero de este año… enero ese mes sobre el que ya ha pasado casi un año. Película descarnada, violenta, siniestra, oscura y fantasmagórica. Con un Bradley Cooper a otro nivel, que devora la pantalla, que hace suya una historia clásica perfectamente llevada y plasmada merced al habitual virtuosismo con que Del Toro cuida los detalles. La dirección artística es de aúpa, la cruel realidad del film se palpa.

Y como siempre hay más que han molado, los episodios "The Autopsy", "Graveyard Rats", "Lot 36" o "Pickman’s Model" en "Guillermo del Toro’s Cabinet of Curiosities", la enrevesada adaptación Los renglones torcidos de dios de Oriol Paulo, la asfixiante Certida de Carlota Pereda, el profundo documental sobre el mítico director francés Jean Rollin, Orchestrator of Storms: The Fantastique World of Jean Rollin, la entretenida Doctor Strange en el multiverso de la locura (Doctor Strange in the Multiverse of Madness) del siempre fantástico Sam Raimi, la hiperbólica y sangrienta Christmas Bloody Christmas de Joe Begos, o el muy correcto cierre de año Puñales por la espalda: el misterio de Glass Onion (Glass Onion: A Knives Out Mystery).

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¿Cómo reinventas a un héroe eterno y casi omnipresente a lo largo de los últimos 30 años? ¿Como te haces con un hueco por derecho cuando te rodean propuestas paridas por genios a su manera como son Christopher Nolan, Tim Burton o Zack Snyder? Pues sencillo, o no tanto… gestando The Batman, la rutilante nueva magnum opus de un director de clase como Matt Reeves.

Robert Pattinson, protagonista en The Batman
Robert Pattinson, protagonista en The Batman

El ansiado regreso en solitario del cruzado encapuchado a la gran pantalla llevaba ya unos años gestándose. Cerca de siete años desde que Ben Affleck firmó para hacerse cargo del film (director, protagonista y guionista junto a Geoff Johns), al que ya tituló The Batman, y un lustro ni más ni menos desde que él mismo abandonó la silla de director del proyecto al considerarlo imposible de rodar (la presión era mucha y el tiempo poco… amén de otras razones), y dejarlo en manos de Reeves. De aquello que el otrora Bruce Wayne planificó quedan detalles como un mayor enfoque detectivesco, alejado por completo de propuestas previas, y ese aspecto noir clásico que tanto reluce en las mejores historias de Batman. No obstante Reeves, junto a Peter Craig, han creado una historia única que no se esconde al recoger detalles de tiempos pretéritos para acabar siendo única de principio a fin.

Selina Kyle y Batman, tenemos el antes, falta el después
Selina Kyle y Batman, tenemos el antes, falta el después

Es The Batman una obra oscura, violenta y brutal. Catártica en tanto en cuanto recupera la esencia más detectivesca del icónico personaje creado por Bob Kane y Bill Finger, bañada de corrupción en las altas esferas, de obligados mafiosos como los que se ocultan en por ejemplo tras "El largo Halloween" de Jeph Loeb y Tim Sale, y de icónicos villanos reimaginados en una Gotham de perpetua noche, lluvia interminable, seres taciturnos y mucho vicio. Es The Batman perturbadora, escabrosa, espeluznante, y muy pero que muy negativa, acomodada en esa vertiente malsana del serial killer sobre el que profundizaron en la fabulosa Zodiac, y no menos en el terreno de lo espeluznante y grotesco que resultaba ser John Doe en la enfermiza Seven. Si, Matt Reeves sabe muy bien qué aprovechar, y nada mejor que transformar a The Riddler, superlativo "no he roto un plato" Paul Dano, en una disparatada versión extrema de los asesinos comentados anteriormente. Y ojo, que nada tiene que escatimar este del mismísimo Joker de Phoenix o al Bane de Hardy, la anarquía como arma poderosa, el uso de las redes sociales y los medios como nueva voz… The Batman es clásica pero al tiempo moderna.

Paul Dano como The Riddler, perturbador y perturbado
Paul Dano como The Riddler, perturbador y perturbado

Pero The Batman es más. Ronda de lleno el terror más referencial con ese inagotable batmóvil que, como salido del infierno, muta en una especie de Plymouth Fury de 1958 (oda a John Carpenter), y que sin pararse ante nada protagoniza una de las persecuciones más cercanas al infarto que se hayan visto en mucho tiempo. Es también truculenta, en tanto en cuanto su gran villano parece haberse formado con los juegos que conocimos en esos inicios de la saga Saw. Es The Batman devota de los cómics que adapta, y donde cómo ellos ofrece un relato en forma de voz en off que recuerda a todas esa viñetas donde el señor de la noche bombardeaba con sus pensamientos al ávido lector que se encontraba al otro lado. También es una propuesta arriesgada donde surge el lado más podrido y oscuro de la familia Wayne, y donde Bruce, mola un rato largo ese pedazo de actor que es Robert Pattinson, no duda en apoyarse en ese Jim Gordon (Jeffrey Wright) casi tan omnipresente como él… menuda dupla de detectives están hechos.

Un irreconocible Colin Farrel como Oz... futuro Pingüino
Un irreconocible Colin Farrel como Oz… futuro Pingüino

Y todo sigue asentándose en The Batman. La sensualidad de Zoë Kravitz como la ladrona Selina Kyle, rodeada cómo no de gatos, la presencia de Colin Farrel como el muy cínico Oz, o John Turturro como Carmine Falcone, capo. Falla, eso si, estrepitosamente Andy Serkis como un infumable Alfred, desbocado y nada asentado en lo que el personaje necesita. Decora una superlativa banda sonora creada por Michael Giacchino, a mil millas de piezas previas, pero que no duda en suscitar ese "esto me suena a aquellos otros compositores"…

Gordon y Batman, detectives
Gordon y Batman, detectives

En definitiva, un peliculón que agradece sus tres horas, donde entretiene, te mantiene tenso, te atormenta y te sume en la versión más gótica del personaje desde la visión de Tim Burton, pero que al tiempo propone el enfoque más detectivesco del personaje hasta la fecha. Joya que debe tener una prometedora secuela…

The Batman
The Batman

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Publicado por Uruloki en
 

Uff, ¿que tarde llego ya?, ¿no?… estamos a mediados de febrero, dos de los films de esta lista ya han pasado por salas de cine, pero no podía dejar de publicar esta particular entrada de principios de año, aunque ya sea un poco entrado en febrero. Este 2022 se presenta muy jugoso, con mucho terror molón a la vuelta de la esquina, dejando gratificantes retazos en el Festival de Sundance, mucho cine comiquero de alto rango, cosas raras (o muy raras), y algo de animación. Claro está, luego a lo largo del año, como siempre, otras vendrán a sustituir a las presentes…

Un collage con todas esas que espero con ganas en 2022
Un collage con todas esas que espero con ganas en 2022

Prisoners of the Ghostland de Sion Sono. Un plato que llevo esperando desde que se anunció en 20118 y que mantengo en lista desde 2020. Ha sido finalmente 2022 el año elegido para poder ver esta paranoia protagonizada por el siempre rocambolesco Nicolas Cage de la mano del no menos curioso y sin par Sion Sono (¿Por qué no jugamos en el infierno?). No hay año sin film de Cage, y raro es el año que no me llaman la atención un par de sus películas. ¡AHORA SÍ!

The Black Phone de Scott Derrickson. Tras su paso por Marvel Studios, el bueno de Derrickson regresa al género que le llevó al estrellato (Sinister). Ethan Hawke como un sádico asesino en serie que rapta adolescentes para luego encerrarlos en su sótano. Una máscara diseñada por el mismísimo Tom Savini, un teléfono desconectado que sin embargo tiene línea directa con el más allá. Buenas intenciones y mejor pinta.

El callejón de las almas perdidas (Nightmare Alley) de Guillermo del Toro. ¿Qué puedo decir que no haya dicho ya? Cine negro de otra época, transformado en delicia visual, trama envolvente y un reparto de escándalo. Manipulación, una sociedad tan podrida como el destino del protagonista, malas artes y un resultado de alto rango.

Fresh de Mimi Cave. Otra de esas que llegan desde el Festival de Sundance. Tiene buena pinta y plantea los peligros tras las citas a través de aplicaciones y webs. Daisy Edgar-Jones cansada de buscar novio y que nadie acaba de corresponderle como desea hasta que aparece el guapo de Sebastian Stan. Hablan de que en Fresh el estilo American Psycho se cruza con "Hannibal". Seguro que da para risas y algo más.

Nanny de Nikyatu Jusu, primer film de terror que se hace con el gran premio del Festival de Sundance. Una rara avis donde dicen que confluyen una inmigrante senegalesa indocumentada, por lo tanto ese tema social tan presente desde hace unos años, acosadoras fuerzas sobrenaturales, y el deber con su trabajo… ser la nanny de Rose, hija de un matrimonio de Upper West Side neoyorkino. Hablan muy bien de ella, tanto como el extraño cuerpo que se te queda tras verla… Fijo que cae en Sitges 2022.

Resurrection de Andrew Semans, o el posible body horror del año, cultivado a fuego lento con esencia de David Cronenberg y protagonizada por Rebecca Hall, que siempre mola. El film cuenta la historia de Margaret (Hall), mujer de éxito donde logra equilibrar el trabajo, el éxito, y la maternidad en soledad de su hija Abbie. El pasado regresa, la tormentosa y abusiva relación que mantuvo está de vuelta, y ojito al proceso de embarazo… dicen que cosa fina (y si hablan de body horror podemos esperar cualquier cosa).

Hatching (Pahanhautoja) de Hanna Bergholm. No sabía nada de ella hasta el otro día. Una de las seguras rarezas del año, film nórdico con una obsesiva familia perfecta donde alguien planta un huevo, literalmente, y la mutación comienza. El trailer que hay por ahí rondando es de los que te dejan con el culo torcido… poco más que decir, hay que verla. Estos nórdicos siempre dan en la tecla (Thelma).

The Batman de Matt Reeves. Pues por muchas cosas, Batman siempre molará y llega con nuevos villanos en esta era moderna como Enigma o El pingüino, ambiente siniestro, oscuro y violento, una apuesta diferente a las vistas con anterioridad. Siempre hay margen de innovación y Reeves lo suele hacer todo muy bien. Además de un reparto de alto nivel con Robert Pattinson, Paul Dano, Zoë Kravitz, Colin Farrell, Peter Sarsgaard, Jeffrey Wright, John Turturro, Barry Keoghan, etc. Nivelazo también a nivel musical con Michael Giacchino a los mandos.

The Unbearable Weight of Massive Talent de Tom Gormican. Veamos, Nicolas Cage encarnándose a si mismo y, arruinado, aceptando un cheque de 1 millón por participar en la fiesta de cumpleaños de un fan suyo podrido de pasta. De regalo, una trama pizpireta con la CIA contratantdo a Cage para que en realidad investigue al fulano este que resulta ser un señor de la droga. Junto a Cage tenemos a Pedro Pascal. Será mala como pegarle a un padre, pero las risas… Cage interpretándose a si mismo y sus istriónicos papeles.

Un collage con todas esas que espero con ganas en 2022
Otro collage con todas esas que espero con ganas en 2022

X de Ti West. Pues otra de terror para el saco. Ti West es un director irregular, pero capaz de cosas como The Sacrament o La casa del diablo(The House of the Devil). Tras un tiempo sin hacer cine, el western El valle de la venganza (In a Valley of Violence) del 2016 fue su última incursión en cine, regresa a su género en lo que parece ser una especie de horror redneck con un equipo de rodaje de cine porno setentero haciendo frente a un matrimonio de ancianos en medio de la nada. Mia Goth está y no puede ser mejor noticia.

The Northman de Robert Eggers. Del director de La bruja (The Vvitch) y El faro (The Lighthouse), llega una historia sobre venganza vikinga. Poco más se puede decir, también cuenta con reparto alucinante encabezado por Alexander Skarsgård, Nicole Kidman, Claes Bang, Ethan Hawke, Anya Taylor-Joy o Willem Dafoe. Lo poco que se ha visto apunta a impactante y, seguramente, inesperada. Así lo fueron sus dos anteriores obras.

Doctor Strange en el Multiverso de la Locura (Doctor Strange in the Multiverse of Madness) de Sam Raimi. La verdad, acaba de salir el segundo trailer y uno ya cuenta los días para su estreno en mayo. Tiene una punta fabulosa y apunta a inesperados vínculos con gente de otros universos que… ojito. Si con el primer avance no se veía retazos de Raimi, aquí se nota ya que el factor del director puede estar más presente. Visualmente va a ser una bomba, sin lugar a dudas.

Men de Alex Garland. Una de terror muy depurado de la mano del responsable de Ex-Machina, Aniquilación (Annihilation) y esa serie que va más allá de lo imaginable titulada "Devs". El bueno de Garland sabe muy bien como manejar la expectación, profundizando en temas que siempre exigen más implicación. Men parece ser un paso más en esta su exploración sobre el ser humano, tras lo artificial pero superior de Ex-Machina, la transformación de Aniquilación y esta propuesta casi mesiánica que apunta podría ser Men.

Nope de Jordan Peele. Hace unos días vimos el trailer y el misterio está sobre la mesa. Muy buena pinta como todo lo que ha hecho el señor Peele en torno al terror. Ni idea de qué propone y sobre qué tratará, pero por ahora todo apunta a visita extraterrestre (aunque acabará siendo algo diametralmente opuesto). Protagoniza otra vez Daniel Kaluuya, amigo del director desde su papel en Déjame salir (Get Out), acompañado por Keke Palmer y Steven Yeun.

The Flash de Andy Muschietti. Esperada por muchos, la apuesta de DC por su propio multiverso con la presencia de… Michael Keaton como el Batman de la era Tim Burton. Poco se sabe, salvo que nuestro Barry Allen (Ezra Miller) acabará en una línea temporal donde las cosas no van como debería. Lo curioso… Ben Affleck, Temuera Robinson, Michael Shannono AntjeTraue, por lo tanto el pasado, y nuevas presencias como Sasha Calle como Supergirl.

Speak no Evil (Gæsterne) de Christian Tafdrup. Película danesa vista en Sundance y dicen que en línea con la destructora y pérfida Funny Games de Haneke. Nada como conocer a otra familia durante el verano y decidir ir de visita para sorprenderles. Claro está, una cosa es el verano, otra muy distinta es el día a día. Apunta maneras, turbias, pero las apunta. Y además en Dinamarca hacen buen cine (las recientes Jinetes de la justicia u Otra ronda, la destructora La caza o cualquiera del maestro Lars Von Trier).

Bola extra para cine comiquero como Thor: Love and Thunder y Black Adam, cine de terror como Watcher, Dark Harvest y Don’t Worry Darling, o animación como Lightyear y Spider-Man: Across the Spider-Verse – Part One. Veremos…

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Número raro este 17 para el cierre del 2021, ¿no? Decir que este año he seguido sacando jugo a mi perfil de LetterBoxd como base del seguimiento de las películas que he ido viendo, clasificando y sobre las que he escrito mini reviews (las haya disfrutado o no). Recopilo por lo tanto ese top que no se queda en 10, porque sería injusto, y cansado, decidir qué quitar de las recomendaciones donde más películas se acumulan… es lo que tiene valorar films con estrellitas.

Fabuloso cartel de La autopsia de Jane Doe
Fabuloso cartel de La autopsia de Jane Doe

Annette de Leos Carax, vista en Filmin. La increíble propuesta del director de la inclasificable Holy Motors o Los amantes del Pont-Neuf (Les amants du Pont-Neuf) es sorprendente. Un encanto cinematográfico que no para de sacar jugo a un genial Adam Driver (este tipo está a otro nivel), y que cuenta ya de paso con un asombroso conjunto de piezas musicales salidas de la mente de Sparks, desconocidos para la gran mayoría, pero responsables de temas presentes en bandas sonoras como las de Kick-Ass, "This Town Ain’t Bug Enough for Both of Us", Noche de miedo (Fright Night), "Armies of the Night", o Black Rain, "Singing in the Shower". Se debe ver si o si, luego ya la valoraréis.

Dune de Denis Villeneuve, vista en el cine. La primera parte de una nueva y muy esperada adaptación de la icónica obra. Villeneuve vuelve a dejar claro que maneja el tempo como nadie, creando una propuesta cinematográfica visualmente abrumadora, fantásticas de principio a fin, y con un reparto de escándalo. Los cortes en la trama, algunos de ellos un pelín anticlimáticos, siguen haciendo pensar que habrá algo por ahí oculto. En fin, de las obligadas de este año, aunque estaba prevista para finales del 2020.

Bo Burnham: Inside de Bo Burnham, vista en Netflix. Otro musical más. De esas que te enteras por Twitter que debes verla, la ves, y descubres oro. Comedia musical ideada por Bo Burnham, dirigida por Bo Burnham, protagonizada en solitario por Bo Burnham, canciones originales de Bo Burnham. Otra sorprendente delicia.

Spider-Man: No Way Home de Jon Watts, vista en el cine. Esto del multiverso puede dar para mucho, pero cuando explotas cerca de 20 años de cine del Hombre Araña pues éxito asegurado. Te ganas el corazoncito de los más veteranos, recuperas grandes villanos de ayer y de hoy, aportas emotividad y completas una película de superhéroes casi perfecta. Nada que ver con las anodinas previas propuestas del año en el MCU, ninguna de ellas será muy recordada… pero Spider-Man: No Way Home, ahí queda como cierre y partida de algo que todos esperábamos.

Última noche en el Soho (Last Night in Soho) de Edgar Wright, vista en el cine. Otra de las delicias de este 2021. Entretenidísimo thriller con tintes de terror, fondo social de muy mal rollo, elaborado reflejo del mejor giallo y neo-giallo (Argento, De Palma o Winding Refn), trama molona plagada de giros interminables, un misterio de esos que te dejan con el culo torcido, y un reparto genial encabezado por la siempre flipante Anna Taylor-Joy. Elaborado juego visual donde cabe de todo, múltiples realidades, temas sobrenaturales y mucha luz de neón.

Sin tiempo para morir (No Time to Die) de Cary Joji Fukunaga, vista en el cine. Punto y final al periplo Daniel Craig por el siempre hipersónico universo de James Bond. Cierre de una era y golpe emocional absoluto para todo fan de las andanzas de 007 que se precie. Si en su día sufrió George Lazenby, ahora el que sufre es el espectador. La espera, eterna, valió la pena.

Tigre blanco (The White Tiger) de Ramin Bahrani, vista en Netflix. Algo similar a lo ocurrido con Bo Burnham: Inside, un día lees sobre ella, la ponen y lo disfrutas. Estas siempre me acaban gustando. Cine de la India a lo Scorsese (con muchos matices claro está), paso de la nada al todo de un pelele dedicado al pastoreo que, por avatares de la vida, acaba siendo chófer de un ricachón, y de ahí a la cumbre porque tiene lo que otros no… cabeza, mala baba y poca dignidad.

Zack Snyder’s Justice League de Zack Snyder, vista en HBO (ahora HBO Max). Pues la necesaria corrección al fiasco pergeñado por Joss Whedon. Completa, violenta, atormentada, oscura y conectada, fiel a todos sus personajes, clara y directa. Excesiva como siempre en manos de Snyder, que no se corta a la hora de hacer lo que le viene en gana… y gracias a dios que le dejaron al final. Primer episodio de lo que habría de ser la gran epopeya de DC en cines, pero que se quedará en esta muestra, sobresaliente, de lo grande que se pueden hacer las cosas.

Titane de Julia Ducournau, vista en el cine. El body horror del año, rara como un perro verde, grotesca de principio a fin, cuanto más la piensas más se te queda grabada. Obsesiones sexuales muy grotescas, transformación corporal, asesinos en serie… un mundo raro el construido por la Ducournau, que ya nos dejó medio atónitos hace unos años con Crudo (Raw).

Mad God de Phil Tippet, vista en SitgesOnline. Gloria del stop motion con varias décadas a sus espaldas. Peculiar de principio a fin, historia rara en un mundo repleto de criaturas gargantuescas, mad doctors ansiosos por hacer autopsias, tormenta de ideas sin sentido. Visualmente única, diferente a todo lo que uno pueda haber disfrutado en pantalla grande, un hito de este arte del efecto especial. Un clásico.

Silent Night de Camille Griffin, vista en SitgesOnline. Estrenada en cines recientemente, la directora británica nos presenta una comedia negra navideña que oculta sin embargo el más siniestro y oscuro de los posibles dramas familiares. Un terror diferente, de esos que ves con una sonrisa hasta que te pegan el zarpazo y te quedas con mal cuerpo. En el reparto rostros conocidos de la Gran Bretaña como Keira Knightley o Matthew Goode, y Roman Griffin Davis, el fabuloso chaval de la triste pero divertida Jojo Rabbit.

El caballero verde (The Green Knight) en David Lowery, vista en Amazon Prime. Una mezcla de carácter episódico donde coinciden diversos estilos como la épica medieval, la picaresca, el terror fantasmal gótico o el erotismo. Pausada, diferente, cómica pero terrorífica, onírica y repleta de imaginación. Otra de las curiosidades de este 2021 que pronto llega a su fin.

Maligno (Malignant) de James Wan, vista en el cine. Gloria pura en esta serie B de terror con uno de los giros más locos jamás imaginados. Inconcebible de principio a fin, con varias set pieces gore dignas de aplauso, loquísima toda ella. Wan volviendo a sus orígenes, creando paranoia a cada momento, pariendo una historia macarra que parece sacada de otra era y donde ocurre todo aquello que no tiene sentido que pase. Lo dicho, disfrute sin complejos.

Candyman de Nia DaCosta, vista en el cine. Inteligente extensión del universo llevado a cine por Bernard Rose hace ya unos cuantos lustros. Candyman es más que una leyenda urbana, tiene un fondo social que merced a Jordan Peele crece, pero no dejando de lado lo siniestro, violento y salvaje del personaje. Notable, entretenida y con un juego de encuadres y espejos bastante molón. La DaCosta sabe lo que se trae entre manos y es de suponer que seguirá creciendo… ahora en Marvel.

El Escuadrón Suicida (The Suicide Squad) de James Gunn, vista en el cine. El blockbuster gamberro del año. Gunn despliega todo lo que su predecesora no supo hacer, se ríe de si misma poniendo sobre la mesa antihéroes mediocres, pero los acompaña por algunos de los rostros más valiosos del film de David Ayer. Film irreverente, extremo y excesivo, gestado en torno a una muy divertida aventura suicida donde la locura se mezcla curiosamente con lo entrañable. Sin dudarlo la mejor forma de contar con personajes que no tenían futuro a bote pronto: King Shark, Peacemaker, Polka-Dot Man, etc… y ese Starro como villano, para morirse.

Despierta la furia (Wrath of Man) de Guy Ritchie, vista en el cine. De lo mejorcito de Ritchie en los últimos años. Jason Statham en estado puro y transformado en un personaje que busca venganza con la particularidad de que dispone de los medios para llevarla a buen puerto. Remake de un film francés titulado Le convoyeur. Cine de acción del bueno, o muy bueno.

Boss Level de Joe Carnahan, vista en Amazon Prime. Otra de las gamberradas del año. Carne de Hulu a principios de año, filtrada en 2020 y por lo tanto mucho antes de verse en streaming, relegada a ser carne de plataforma en España… pero con todo esto, otra serie B de alto nivel con un Frank Grillo enredado en un bucle hiperactivo donde muere todo bicho viviente. La idea no sorprende, pero es tal el nivel de perplejidad que supura que mola. Ah, y Mel Gibson como villano.

Otras muchas hay, se quedan ahí pero igualmente recomendables No mires arriba (Don’t Look Up), el documental Fulci Talks, Polizón (Stowaway), No respires 2 (Don’t Breathe 2), Tiempo (Old), etc.

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La magia del multiverso funciona, y bien que lo saben en Marvel Studios. Las posibilidades son infinitas y cuando tienes casi 20 años de historia a tus espaldas puedes hacer lo que te venga en gana. Spider-Man: No Way Home es un nuevo ejemplo (no el primero) y una descarada delicia, sea ya en lo visual como en el emotivo juego que practica, plagada de villanos icónicos, y de buenos y malos momentos. Es ya de paso un film destinado a un público todavía más extenso si cabe del que podría estar siguiendo las aventuras de Tom Holland como tu amigo y vecino Spider-Man, ya que aquellos que en 2002 flipamos con el film de Sam Raimi estamos hoy de enhorabuena.

Spider-Man: No Way Home, un salto al vacío con tintes de éxito asegurado
Spider-Man: No Way Home, un salto al vacío con pilares de éxito asegurado

A estas alturas de la vida creo que uno ya sabrá todo lo que pasa en Spider-Man: No Way Home, o casi (no seré yo el que os lo cuente). Los trailers han sido generosos mostrando a Alfred Molina de nuevo como el mejor villano visto en cines en el universo Spider-Man, el mítico Doctor Octopus de la inmejorable Spider-Man 2, a Willem Dafoe como el pelele Norman Osborn en manos del manipulador Duende Verde de Spider-Man, a Jamie Foxx como un más normal y menos azul Max Dillon / Electro de The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro, y, aunque menos presentes claramente visibles, a Rhys Ifans como el Dr. Curt Connors / Lagarto de The Amazing Spider-Man, o a Thomas Haden Church como Flint Marko / El hombre de Arena de Spider-Man 3. Todos ellos llegan aderezados con ese J.K. Simmons en el impagable papel de J. Jonah Jameson, presente en los films de Sam Raimi, pero no en los de Marc Webb, y del que nos llevamos una sorpresa al verle al final del anterior film de esta saga en el MCU. Vamos, un multiverso de acción real, el no va más… menos mal que nos lo cuelan con magia.

Todos a una Fuente Ovejuna en Spider-Man: No Way Home
Todos a una Fuente Ovejuna en Spider-Man: No Way Home

Una de las cosas más curiosas que ocurren con este nuevo film es que si bien lo habitual es que el pastiche de personajes que pululan por los films del MCU acaben liando al más pintado, Spider-Man: No Way Home es un claro ejemplo de cuanto más mejor, siempre y cuando ocurra como aquí pasa… todos nos conocemos. La saturación bien llevada, sacando provecho de muchos años de pico y pala, eleva a un film donde hay espacio para buenas dosis de acción, comedia clásica modo Marvel, y donde todo queda bien contrastado con no escasos momentos de reflexión sobre las decisiones tomadas (muchas de ellas malas) y el dolor que siempre ha golpeado la vida del solitario y medio pelele Peter Parker. Además, el juego de reconstrucción ideado por las mentes de los guionistas Chris McKenna y Erik Sommers, el equipo de este triple periplo Spider-Man dentro del MCU, sirve para añadir una muy necesaria vuelta de tuerca donde el espíritu original de Steve Dikto y Stan Lee tenga presencia, dejando ahí aparcadas viejas ideas que, sabe dios, puede que algún día regresen, pero que a toda vista son ya innecesarias si tenemos en cuenta los enlaces que se han construido en esta película.

En fin, Spider-Man: No Way Home es una carta muy bien jugada, una perfecta fusión de 20 años de cine moderno, palomitero y al alcance de todos. Entretenida, emotiva, y abierta (o cerrada) a un futuro más acorde con el superhéroe que lo protagoniza.

El único cartel que mola de Spider-Man: No Way Home
El único cartel que mola de Spider-Man: No Way Home

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No lo voy a negar, conocí a Shinichi "Sonny" Chiba como muchos otros, en esa ya mítica escena de flechazo y amor platónico en una sala de cine de la fabulosa Amor a quemarropa (True Romance) de Tony Scott.

Sonny Chiba como Takuma Tsurigo en The street fighter
Sonny Chiba como Takuma Tsurigo en The street fighter

Fue Clarence Worley (Christian Slater) quien, como a Alabama (Patricia Arquette), me puso gracias a un guión de Quentin Tarantino sobre la pista de este actor de origen japonés e icono del cine de artes marciales de los años 70 merced a violentos títulos (clasificados X) como The street fighter (Gekitotsu! Satsujin ken), Returns of the Street Fighter (Satsujin ken 2), titulada en estas tierras como Duelo en karate, y La venganza de Street fighter (Gyakushû! Satsujin ken)… todas ellas de Shigehiro Ozawa. Con más de 200 papeles a sus espaldas, Chiba vivió siempre a la sombra de otros iconos de su época y años posteriores, lo que no evitó que despuntara con papeles potentes como los de mercenario Takuma Tsurugi o el del asesino Golgo 13 en la adaptación setentera del famoso manga de Takao Saito, y que fuera actor fetiche de Kinji Fukasaku, director de por ejemplo de la maravillosa y brutal Battle Royale, en Kang samurai (Yagyû ichizoku no inbô), Los invasores del espacio (Uchu kara no messeji), Exterminio (Fukkatsu no hi) o Battle Royale 2: Réquiem (Batoru rowaiaru II: Chinkonka). Seguramente uno pueda buscar y buscar cine de Chiba desde su debut en 1961 con Invasion of the Neptune Men (Uchû Kaisokusen) hasta no hace mucho… 2018 más o menos.

Sonny Chiba como Hattori Hanzō en Kill Bill
Sonny Chiba como Hattori Hanzō en Kill Bill

Chiba incluso recorrió Hollywood con curiosa predilección por al serie B rozando la Z. Águila de acero III (Aces: Iron Eagle III), Immortal Combat junto a Roddy Pipper y Meg Foster, o Codename: Silencer junto a Robert Davi, Steven Bauer y Brigitte Nielsen. Fue Tarantino sin embargo el que tras recordarlo en su guión de 1993 lo fichó para un papel en la obra maestra Kill Bill… el del fabricante de katanas milenarias Hattori Hanzō. Hasta fue el gran villano de uno de los episodios de las saga Fast & Furious… la no cuento con nadie del reparto original A todo gas: Tokyo Race (The Fast and the Furious: Tokyo Drift).

En fin, a sus 82 años complicaciones con el COVID-19 son los que lo han traído de nuevo al recuerdo.

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Este fin de semana ha llegado a salas la última de James Gunn, director de humor grueso y sin concesiones cuya filmografía, más allá de la molona Guardianes de la Galaxia (Guardians of the Galaxy), debería ser estudiada por obras cuasimaestras dentro del gore como es La plaga (Slither), del cine de superhéroes de medio pelo y mentalmente perturbados como es Super, y de los cortos pseudo-porno como son la batería completa de "PG-Porn"… joyas. En fin, este singular director desembarca ahora en el mundo comiquero de DC, merced a unas pasajeras diferencias con Marvel Studios en cierta Comic-Con de San Diego, con El escuadrón suicida (The Suicide Squad), secuela diametralmente opuesta al fiasco parido por David Ayer en 2016.

Mr. Polka-Dot Man, Peacemaker, Bloodsport y Ratcatcher 2
Polka-Dot Man, Peacemaker, Bloodsport y Ratcatcher 2

Gunn no presenta la versión no seria, como debe ser, de este grupo de despojos dentro del interminable universo de villanos de DC Comics. Donde otros no supieron qué hacer, Gunn se afianza como cabeza visible dentro del carro de lo irreverente, lo extremo y excesivo, pergeñando una divertida aventura suicida protagonizada por personajes pirados, de chiste, o lamentables, pero a la vez entrañables y merecedores de un cálido abrazo. El escuadrón suicida en si es una película divertida, que merece ser disfrutada de principio a fin, pero que a la vez nos golpea con inevitables momentos de tedio mayúsculo. Ojo, esto no es nuevo, la secuela de Guardianes de la Galaxia sufrió de este mismo mal… metraje extendido en exceso y un guión no maduro. Por lo tanto, podríamos hacer una analogía sencilla y fácil de entender, estamos ante una película modo pizza con anchoas (siempre y cuando no te gusten las anchoas como a mi). Disfrutarás seguramente la mitad de las porciones, a las otras les meterás mano para quitar la anchoa de rigor e igual alguna de ellas directamente la desecharás por incomible. Esto mismo es lo que ocurre con El escuadrón suicida. Desde luego no es bueno, pero tampoco es para rasgarse las vestiduras ni nada por el estilo, al final todo funciona como un reloj.

Uno de los muchos momentos espectáculo del film... menuda panda
Uno de los muchos momentos espectáculo del film… menuda panda

La verdad es que uno no puede más que levantarse a aplaudir en varias de las secuencias que Gunn ha fraguado él solito. Su guión es una montaña rusa en todos los sentidos y el espectador disfruta como hacía tiempo que no se hacía de gloriosas momentos plagados de humor negro, violencia desmedida, generoso gore y estrambóticos decesos. Es por ello que uno no puede más que otorgar notas a arranque de 10, cierta secuencia body count donde intervienen Bloodsport (Idris Elba) y Peacemaker (John Cena) de 11, otra protagonizada por una superlativa y descontrolada Harley Quinn (Margot Robbie) de 12, y todos los instantes en los que salen Polka-Dot Man (David Dastmalchian) y King Shark, todos de 13 (lo de Polka-Dot Man es brutal todo)… en serio, son segmentos espectáculo paridos en su totalidad por la privilegiada mente del señor Gunn. Estas son las porciones de pizza que se disfrutan, pero todo sea dicho, que nos encontramos en medio de momentos más normales o incluso insulsos y poco relevantes. Como colofón ese gran villano: Starro es amor puro hacia los villanos más bizarros de DC, digno de la locura de Mr. Mxyzptlk, y versionado con amor por "Rick y Morty" en el episodio "Promortyus" de su cuarta temporada.

Ahí al fondo, el gran villano Starro... mejor verlo en toda su magnitud en cines
Ahí al fondo, el gran villano Starro… mejor verlo en toda su magnitud en cines

En definitiva, sea como fuere El escuadrón suicida quedará ahí, como una nueva vuelta de tuerca al cine blockbuster de superhéroes gamberro, compartiendo trono con Deadpool y su secuela. Tiene momentos gloriosos, y aunque otros son olvidables, el conjunto funciona y divierte. Más que suficiente.

Póster de El escuadrón suicida
Póster de El escuadrón suicida

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Con más de un año de retraso por culpa de esta cansina pandemia que no parece tener fin, ha llegado a los cines / Disney + Viuda Negra (Black Widow) de Cate Shortland, desconocida directora afincada en el cine germano de corte dramático cuando fue fichada por Marvel Studios para hacerse cargo del proyecto. Año y medio después de tener el film terminado podemos ver al fin el esperado regreso del MCU a los cines tras el impactante final de la Fase 3. Viuda Negra marca el punto de inicio del gran cambio que se supone será la Fase 4, y de las que si nada se tuerce veremos este año Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos (Shang-Chi and the Legend of the Ten Rings), Eternals y Spider-Man: Sin camino a casa (Spider-Man: No Way Home).

La verdad, Viuda Negra es un paso atropellado e incierto dentro del siempre dinámico, espectacular y colorido MCU. De la misma forma que ocurriera con la secuela de Ant-Man (Ant-Man y la Avispa), Viuda Negra adolece en este caso del poco apego que genera el personaje protagonista en solitario, amoldada en una historia sin verdadera fuerza, bien construida eso sí, pero que no saca el esperado jugo a lo que debería hacerlo: su impactante y molón gran villano (que no lo es) Taskmaster / Supervisor, residual de principio a fin y ensombrecido por su intrahistoria (forzada y por completo alejada de su base comiquera). Gracias a dios salva el conjunto la presencia de David Harbour enmascarado como el ridículo Guardián Rojo, ese equivalente soviético al Capitán América que, entrado en kilos y totalmente pasado de vueltas, sirve como alivio cómico al malestar general del drama de Natasha Romanoff (Scarlett Johansson), siempre molona, y su "hermana" Yelena (Florence Pugh), perfecta en sus funciones y como explotadora de la gracia que más se repite en el film.

Obviamente Viuda Negra no puede ser como el resto de films del MCU: el peso no recae sobre un ser con poderes y tampoco dispone de los medios necesarios para montar una feria pirotécnica. Tampoco se le debe pedir eso, sería muy injusto. Debe por ello ser encajada en ese conjunto de producciones más mundanas, de grandes moratones, cortes, costillas rotas y mucho dolor de cabeza. Viuda Negra se convierte así en un rip-off de cualquiera de los films de la saga de Jason Bourne o de la reciente y molona Atomic Blonde… pero sin llegar a molar tanto como estas. Sí es conspiranoica, sí monta buenas peleas, pero a nivel guión llega muy justita y encima pretendiendo rellenar unas muy largas dos horas y cuarto. Hay elementos que funcionan bien, ese inicio en los 90 al más puro estilo Un lugar en ninguna parte (Running on Empty) o el plan de dominación de Dreykov (Ray Winstone), copia / pega Treadstone, pero otros no tanto…

La nueva supreproducción de Marvel Studios se queda algo así como en un intermezzo de los del Hollywood más clásico, en una nota al pie de un conjunto cinematográfico espectacular. Sirve para introducir a un personaje que tendrá mucha importancia, Yelena, y para decirnos en qué invirtió su tiempo Natasha tras Capitán América: Civil War (Captain America: Civil War). Ni bien, ni mal.

Cartel molón de 2020 de Viuda Negra
Cartel molón de 2020 de Viuda Negra

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Sí, ayer nos dejó la muy mítica Raffaella Carrà, pero también fue ayer cuando muchos (sobre todo si acumulas ya entre 40 y 50) perdimos un pedacito de nuestra infancia / adolescencia al leer con tristeza el fallecimiento del gran Richard Donner… un director muy especial y adorado por todos al ser el responsable de muchos de los iconos cinematográficos con los que nos empapamos a lo largo de los 70, 80 y 90.

Richard Donner y Christopher Reeve en el set de Superman
Richard Donner y Christopher Reeve en el set de Superman

Curtido en la televisión con participaciones en series como "Kojak", "El fugitivo" ("The Fugitive"), "Superagente 86" ("Get Smart"), "La isla de Gílligan" ("Gilligan’s Island") o "La dimensión desconocida" ("The Twilight Zone"), el bueno de Donner no pudo tener mejor comienzo dando el salto al cine de verdad por la puerta que sólo pueden usar los verdaderos titanes de este séptimo arte. Que sí, existen X-15, Sal y Pimienta (Salt and Pepper)… pero son de esa época en la que el director estaba haciendo músculo y aprendiendo. Lo dicho, llega con recordar y comenzar a ponérsele a uno los pelos de punta.

Richard Donner y su actor fetiche Mel Gibson... 6 films juntos
Richard Donner y su actor fetiche Mel Gibson… 6 films juntos

Donner nació como lo conocemos con el terror seminal de la magistral La profecía (The Omen) con la que "debutó" en 1976, y siguió esculpiendo una carrera de ensueño merced al universo comiquero de la obra maestra Superman (y el mejor Superman II), visitando la fantasía heroica romántica de la maravillosa Lady Halcón (Ladyhawke), trasladando a la realidad nuestras más variopintas aventuras imaginativas con Los Goonies (The Goonies), creando ese otro mito del cine de acción y las buddy cop movies titulado Arma Letal (Lethal Weapon) y la también suprema secuela Arma Letal 2 (Lethal Weapon 2), cruzando el espectro de los cuentos de navidad más macabros y cómicos gracias a Los fantasmas atacan al jefe (Scrooged), o paladeando el western más molón y pizpireto con la genial Maverick. Sus últimos años de actividad directa molaron igual, el thriller paranoia Conspiración (Conspiracy Theory), el cine policíaco 16 calles (16 Blocks), que bebía directamente del mejor Eastwood y su maravillosa Ruta suicida (The Gauntlet) u otro par de Armas Letales (un poco más en rebajas).

Donner, Spielberg y dos de los niños de Los Goonies
Donner, Spielberg y dos de los niños de Los Goonies

Su cine, para ser recordado si cabe más, estuvo regado por diversas obras maestras salidas de las manos de compositores como John Williams, Jerry Goldsmith, Andrew Powell o Danny Elfman. Nos seguimos viendo señor Donner.

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