Mié 31 Dic 2025
Mes de diciembre y hay dos grandes opciones, o centras el tiro en Avatar: Fuego y ceniza o lo hace sobre Puñales por la espalda: De entre los muertos. Ambas son las grandes propuestas del mes y donde una va sobrada, para la otra no es su juego, la otra estruja mejor el coco, cosa que la de Cameron ni se plantea. Mes de palomitas acompañadas por un par de pseudo-terrores, un par de advertencias (para huir de ellas) y un vistazo atrás en forma de Cronenberg o extremismo francés. Felices fiestas.
Avatar: Fuego y ceniza (Avatar: Fire and Ash) de James Cameron. El señor Cameron se ha pasado unos cuantos años para parir otra más en su saga, y eso es lo que hay. Todos dirán lo mismo y es que los efectos visuales son el no va más, es inimaginable como Lighstorm y Weta logran eso, se come con patatas al resto de producciones mundiales sean de Hollywood o de los mercados más pequeños, etc. pero en su contra te lleva a un momento donde ya no notas la evolución entre esta y las anteriores partes (que por descontado la tiene, pero es tan lejano el recuerdo que…) A nivel historia pues caca de la vaca. Más plana que una tabla de planchar. Rizan el rizo sobre lo mismo de la segunda parte, otra vez el fondo de defensa de la tribu de rigor, le suman un par de valores extra para darle interés a la trama… y ya tienes otra película de indios y vaqueros, de caza de bisontes, la tribu de cara roja (Pawnee)… vamos, una especie de Bailando con lobos redux. Eso sí, el cine hasta la bandera, la gente aplaudiendo, el olor a palomitas y sudor cargando la sala. El efecto Cameron sigue vivo y la saga Avatar está en la cúspide del cine más taquillero, aunque su calidad narrativa sea la misma que film de sobremesa. Vista en cine, sala iSens 3D… notable experiencia.
Póster de Avatar: Fuego y ceniza
Good Boy de Ben Leonberg. Destinos inevitables, maldiciones y casas encantadas, todo pasado por el tamiz de la enfermedad (es un terror que navega por la paranoia del enfermo) y un can, fabuloso, que acompaña a su dueño en este periplo terrorífico y de mal rollo. No está mal, pero tampoco redefinirá el género (ni creo que lo pretenda, aunque apueste por una idea muy original). Es casi más triste que de terror… sobre todo si tienes perro. La tenéis en Filmin.
Puñales por la espalda: De entre los muertos (Wake Up Dead Man) de Rian Johnson. Bienvenidos a lo nuevo de Mr. Johnson, tercer episodio de la vida y obra del detective Benoit Blanc. Puñales por la espalda: De entre los muertos, le falta ya poco para superar a la saga de Los Piratas del Caribe, ahonda, aunque en intensidad inferior, sobre el pizpireto whodunit. Esta vez el puzle tarda en formalizarse, si bien las piezas se ponen de forma un pelín atropellada en esa primera fase narrativa / contemplativa donde prestar atención a los detalles es casi crucial. Se produce el hecho y aparece Blanc, un soso Daniel Craig que, esta vez, prevalece menos en intensidad que su ocasional sidekick, el genial Josh O’Connor. La troupe que rodea a estos dos es de escándalo con mayúsculos Josh Brolin, Glenn Close, Thomas Haden Church o Andrew Scott. Unos cuantos altibajos, pero un misterio divertido y repleto de trucos de esos que mola que te vayan desmenuzando y revelando a poquitos. Estéticamente es sobresaliente, pero esas dos horas y media se hacen un pelín extensas, si bien son meridianamente necesarias si quieres contarlo todo al dedillo y sin dejar un detalle olvidado en un cajón (responsabilidad del director / guionista / productor). Johnson es el rey del mambo y hay que darle gracias de que siga explorando el divertido cine de crimen y misterio. Dios mediante, esperemos a la cuarta… carne de Netflix.
Cosecha sangrienta (Clown in a Cornfield) de Eli Craig. No es cine de terror, pero podría pasar por ello. No es cine con asesino sobrenatural, pero crees que lo es hasta más o menos la mitad de la película. Por lo demás, una cómico-venganza-slasher generacional en manos del director de Tucker & Dale vs Evil y Little Evil. Lo malo es que es floja, funciona de inicio mejor de como acaba funcionando, y la trama y el ritmo se desinflan como un globo pinchado. Lo bueno, el despiporre gore, donde Eli Craig no se corta, ni falta que hace. Anda por ahí Kevin Durand, el rostro más conocido…
Strangers: Capítulo 2 (The Strangers: Chapter 2) de Renny Harlin. Vaya con el señor Harlin. Tras la muy floja Strangers: Capítulo 1, llega esta segunda parte del innecesario reboot y seguimos cuesta abajo y sin frenos (alguien lo dudaba). Ni pies ni cabeza, un simple porque sí. Cuenta con una escena de un jabalí que madre del amor hermoso, se le ocurrió al guionista y nada mejor que meterla. La búsqueda de trasfondo para los asesinos es digno de hacérselo mirar y ese final… ya no sabían que más contar. En fin, otro survival horror de medio pelo que sigue explotando una saga que podríamos ya considerar infinita (mente innecesaria). Podéis sufrirla en Prime Video.
Uno de los carteles de Puñales por la espalda: De entre los muertos
Tras el repaso a lo poco del 2025 que he podido ver este mes, un recuerdo a otros films de años pretéritos, cercanos y lejanos, que vale la pena recomendar o advertir para que no veáis.
Los sudarios (The Shrouds) de David Cronenberg. El duelo por tus seres queridos llevado al lado más morboso, pútrido y extremo (conspiraciones varias incluidas…), vaya con la mente de Cronenberg. Vincent Cassel transmuta en el propio Cronenberg y Los sudarios podría ser interpretada como un reflejo del mal momento del director canadiense tras el fallecimiento de su segunda esposa (Carolyn Zeifman). De paso recupera las bases de Crash y la reciente Crímenes del futuro, donde los cuerpos mutilados son una extensión de la nueva carne de antaño. Es peculiar y un pelín tediosa, más dejándote en tierra de nadie con ese sorpresivo final. También la tenéis en Filmin.
Madame Web de S.J. Clarkson. Y el horror se hizo cine. Vaya inversión en nadería. Infumable de principio a fin. El periplo de Sony por el universo de Spider-Man es equivalente a caerte en un pozo sin fondo e irte lamentando porque sabes que con cada minuto que pasa el castañazo al llegar abajo de todo va a ser más milenario. Aburrida, pero a lo bestia… ni Venom, ni Morbius, ni Kraven, ni esta Madame Web, Sony no hace una decente. En Netflix la tenéis desde hace no mucho.
Frontera(s) (Frontière (s)) de Xavier Gens. Tenía una deuda con esta obra de Gens y del nuevo extremismo francés. Probablemente el film recoja todas las temáticas asociadas a esta ola sangrienta francesa, aunando en su historia cosas como la violación, el poder de la mujer, lo físico o vinculado al cuerpo y su degradación (la secuencia del horno, lo de desollar peña, el almacén de cuerpos…), la política (aquí con un extremismo nazi azotando a los pobres protagonistas al tiempo que una revuelta atenta por su lado contra el líder del partido de extrema derecha en Francia) y la controversia (al final los protas son gente que en el fondo debería ir a la cárcel… si bien reciben un castigo que hace que te preocupes por ellos). Es bruta, pero en el fondo no tanto como lo son Alta Tensión, El interior, y alguna otra. De alguna forma parece una Matanza de Texas, con su familia de matarifes y despistados turistas, pasada de vueltas. Disfrutad de Frontera(s) en Prime Video.













