octubre 2026
Sáb 3 Oct 2026
Pues la verdad, ha sido septiembre un mes entretenido, visitado por la maravilla que es Resident Evil, acompañada por la magistral La bola negra, regada con La constelación del perro y Shelter: el protector, y con tiempo para ver Exit 8 y recuperar viejas cintas como Crimen en la noche, La sombra del asesino y Contaminación: Alien invade la Tierra. Vamos con lo interesante…
Resident Evil de Zach Gregger. Iba a decir que pendiente, pero es que Resident Evil es Jo, ¡qué noche! pasada por el filtro del auténtico Survival Horror. Que amo el Zach Cregger, se saca de la manga a su actor fetiche Austin Abrams y lo convierte en la mejor versión de Griffin Dunne. Sumas una gincana de sensaciones, desde la comedia absurda, pasando por el terror elaborado, apoyándose en jugosas referencias al videojuego, siendo fiel a la pasta en la que se fabricó la famosa saga, agregando personalidad, y una música que la dupla Carpenter / Morricone bien podrían haber firmado. Esto es un tres de tres (Barbarian, Weapons y esta), y Cregger se aúpa a ese digno top que ya han ido ocupando directores molones como Jordan Peele, S. Craig Zhaler, Ari Aster, o James Wan. Lo que toca es oro.
La Bola Negra de Javier Ambrossi y Javier Calvo. Tres historias que contar, tres grados de emoción, tres dramas personales, tres tristes soluciones. Todo unido por un fino hilo conductor en forma de incompleto relato de Lorca. De esas que te acaban de fundir el ánimo… gran banda sonora de Raül Fernández Miró, y vaya tema “La nieve” de Guitarricadelafuente. Magistral.
La constelación del perro (The Dog Stars) de Ridley Scott. Y se viene el Scott más naïf, adentrándose en el apocalipsis vírico, ese que ya ha aniquilado a la humanidad en otras tantas aventuras fílmicas. La constelación del perro aborda el subgénero con el manual por delante (desconozco el enfoque de la obra que adapta) y plantea los tópicos que se suelen tratar en este tipo de películas: la soledad, la desesperación, la supervivencia, la amistad, el remordimiento. Para estandarizarla más enfrenta al protagonista a los elementos clásicos: las tribus, los caníbales, otros supervivientes, la búsqueda del paraíso inexistente… vamos, sota, caballo y rey. El rizo no sé de dónde sale, si de Scott o de Peter Heller (autor), pero no se puede ser más simple. La película telegrafía todo lo que va a ocurrir y no llega a sorprender con nada. Nada ocurre, nada que te duela, nada. Para pasarlas putas es mejor ver La carretera, Soy leyenda, Mad Max 1 y 2… eso sí que es agonía y desesperación ante el apocalipsis. Todos ellos muy bien.
Shelter: el protector (Shelter) de Ric Roman Waugh. Bienvenidos la “El complejo de Bourne”, con Jason Statham en el papel de Matt Damon, Bodhi Rae Breathnach como Franka Potente (10 años menos), Naomi Ackie como Joan Allen y Bill Nighy como Brian Cox, y hasta un trampantojo de Karl Urban y ya está. Una mezcolanza curiosa de ideas plasmadas en la mentada saga, pero esta ciertamente aburrida y con Statham haciendo lo que parece que sólo sabe hacer de un tiempo a esta parte (si bien las sigue teniendo fabulosas o magistrales como A Working Man, que me parece genial). Nada más, lenta, insulsa… la siguiente será Mutiny, pero sabe dios.
Exit 8 de Genki Kawamura. El casi debutante director Genki Kawamura, antes fue el drama Cien flores, se lía la manta a la cabeza para aventurarse con una elaborada adaptación de otro videojuego que no conocía. Casi coetánea a la famosa Backrooms, Exit 8 juega en el universo de lo raro, montando un curioso relato en bucle infinito donde lo paranormal y la anomalía definen el asfixiante viaje de un hombre que acaba perdido en una estación de metro. El film juega su propio juego, adoptando el objetivo de su fuente como base para una narrativa donde se añade un decisivo aspecto moral. No obstante, pese a lo bien que construye este viaje por una escenografía repetitiva y desconcertante, no llega a aburrir, pero si acaba siendo un poco bucle empalagoso de más, con inesperados momentos, sustos varios y… eso… mensaje.
Entremos en el viaje al pasado…
Crimen en la noche (Dead of Night) de Bob Clark. En 1974, tres años antes de que George A. Romero nos contara otra con paralelismos titulada Martin, el mítico padre del slasher Bob Clark se atrevió con Dead of Night a.k.a. Deathdream, film donde nos enreda en una de vampiro / goul con la imperante y fatídica monstruosidad que generó en esa década la idea del maltrecho regreso de las tropas de Vietnam (los traumas, las adicciones) y que desarrollaron otras de esa era como El regreso, El cazador o Acorralado. Resulta interesante de ver y padecer, desde la ilusión al recuperar al hijo perdido, hasta la debacle familiar por lo que han traído en verdad de vuelta. Cuenta con unos ligeros pero funcionales efectos de Tom Savini, fue su debut no acreditado en este arte antes de aplicarse, curiosa coincidencia, en la mencionada Martin. Desoladora y macabra a partes iguales.
La sombra del asesino (L’assassino è costretto ad uccidere ancora) de Luigi Cozzi. Cozzi navega entre Hitchcock más maquiavélico y el subgénero italiano poliziottesco en esta L’assassino è costretto ad uccidere ancora. Mucho suspense con guiño directo a Crimen perfecto (George Hilton como rey del género maneja la situación) y un momento controvertido en donde Cozzi propone el no va más… una doble secuencia, si hubiera sido split screen apaga y vámonos, en la que una violación comparte momento con una sesión de ardiente sexo casual… vaya WTF. El malo es muy malo, la fisionomía de Antoine Saint-John enfatizada con maquillajes clásicos ayuda a que sea todavía más desagradable todo lo que hace. Potente (Femi Benussi o la española Cristina Galbó) y paciente en su narrativa y estilo. Sale Eduardo Fajardo… otro abonado a Italia y que se pudo ver en Django de Corbucci.
Contaminación: Alien invade la Tierra (Contamination). El bueno de Luigi Cozzi, amiguísimo de Dario Argento y con quien comparte ese museo del horror en Roma llamado Profondo Rosso, nos adentra en el si no lo veo, no lo creo. Contaminación: Alien invade la tierra es una de invasión alienígena nacida unos años después de Alien de Ridley Scott… en la de Cozzi hay huevos, pero huevos que se cultivan en la selva colombiana como el buen café. Contaminación: Alien invade la tierra es la mentada Alien, es La invasión de los ladrones de cuerpos, es Lifeforce: Fuerza vital… es mil cosas nacidas antes y después. Ahí radica su gracia ya que copia y podría ser copiada, junto con el cuidado y entrega que Cozzi ofrece en su dirección. Merece la pena verla, ya sea por las explosiones corporales o por ese final… digno del mismísimo Don Siegel.













