Dejo ya la etapa Oscars de Hollywood (o casi), y me centro en producciones propias de este año donde destaca Mickey 17, que estará fijo en Navidad como parte de los destacado del 2025. También hay espacio para películas del año pasado estrenadas este, y de años anteriores que tenía pendientes de ver. Vamos, un totum revolutum. En cine hay unas cuantas, pero otras son de plataformas… os las voy anotando por si queréis verlas. Al tema.

Mickey 17 de Bong Joon Ho. Gloria bendita esta Mickey 17. Una sobresaliente dosis de surrealismo llevada al espacio, una cómica paranoia inundada de referencias al "hoy". Con Mark Ruffalo supurando trumpismo barato merced a esos discursos plagados de charlatanería fascista (hasta el puñetero baile), con un asesor personal que no deja duda a que recordemos a cierto mogul tecnológico con semblanzas nazi, con ese constante prueba y error cómico-científico a lo AstraZeneca o Pfizer, que si la simpleza del tipo inocente avasallado por amigos y enemigos ya que no tiene dos dedos de frente… en el fondo, una sátira contra la explotación (a muchos y diferentes niveles)… ni más, ni menos. Al frente un fabuloso Robert Pattinson, el ya mencionado sobresaliente Ruffalo o una genial Naomi Ackie. Nada en Mickey 17 desentona, ni ese cambio de tercio donde tienen espacio otros aspectos como la unión social (aunque sea gracias a unos furbys). Que me da igual, que ojalá tengamos más Mickey 17 en este 2025. ¡Bravo Bong Joon Ho!

Uno de los muchos carteles de Mickey 17
Uno de los muchos carteles de Mickey 17

Amenaza en el aire (Flight Risk) de Mel Gibson. Pues Gibson se saca de la manga un cortito thriller con aroma a cine de los 90 pero en pleno 2025. Ahí radica su gracia, y por ello es totalmente inesperada, entretenida y sobre todo bien rodada. Mantiene la tensión, no escatima el violencia de altos vuelos, y si bien no es que sea la repanocha lo que acontece y cómo acontece, Gibson demuestra su maestría durante hora y media, dejando claro que hay que ser muy ducho para en poco más de 10 metros cuadrados meter a 3 personajes y que entre ellos se guisen y se coman este apretado viaje. Mark Wahlberg está muy macarra y se pasa tres vueltas con su personaje, a la Michelle Dockery no la tenía controlada, y lo de Topher Grace… qué actor más curioso, tan pronto se pasa por Spiderman 3 o Predators, como tiene un micropapel en Hereje. En fin, Flight Risk se deja ver.

Revelación (Gyesirok) de Yeon Sang-ho. Alfonso Cuarón apadrina esta cosa rara en donde navegas entre la locura del protagonista, la verdad, la mentira y los giros (algunos un poco guarretes y mentirosos por jugar al desvío de la atención y el ahora sí, ahora no). ¿Se puede ver? Bueno, pues si, ¿es uno de esos grandes thrillers llegados de Corea? Pues no, un film normal, sin mucha sorpresa. Se ve y se olvida. Ojo, Yeon Sang-ho es el director de Train to Busan (fabulosa y en el top 10 de 2016) y su secuela Península (no tan fabulosa). Esta está por Netflix.

Novocaine de Dan Berk y Robert Olsen. Con la última década sobrecargados de cine acción sobre tipos/as con habilidades excepcionales, llega Jack Quaid rizando el rizo en Novocaine. Eso sí, nada como dar un salto mortal y meter en la coctelera una barbaridad gore, de esas que da grima, pero que también sirve para echarte unas buenas risas a costa del salvajismo más violento y desmedido. El prota no siente dolor, y por ello puede llegar al extremo más salvaje… pero a ritmo de una narrativa previsible y repleta de tópicos de aquí a Cuenca. Todo se ve a leguas, y quizás esa sea la intención, pero da igual, el truco está en dejarse llevar y atender a las diversas barbaridades que acontecen en la vida de Nate. Abstenerse todos aquellos/as que sufráis viendo como te rompe una uña.

Las desapariciones (Le mangeur d’âmes) de Alexander Bustillo y Julien Maury. Hay algo en el Le Mangeur d’âmes que me evoca a El hombre de las sombras del también francés Pascal Laugier, y por alguna razón esto no es del todo bueno. El thriller de Alexandre Bustillo y Julien Maury, porque ahí se emplaza y se queda, parece no conocer el camino por el que avanza, o lo hace de forma desbaratada. Hay por otro lado cierta dosis del film que también evoca a Los ríos de color purpura, del no menos francés Mathieu Kassovitz, y ahí es donde el film crece positivamente. Dentro del thriller hay un misterio, ese misterio es truculento, y debemos estar preparados para lo que viene a contar. No es la repanocha, pero cumple y se deja ver. Tenéis Las desapariciones en Filmin.

Cartel de Stopmotion
Cartel de Stopmotion

Stopmotion de Robert Morgan. La quería ver mucho desde su pase en Sitges hace un par de años… y vaya WTF. Extraño terror paranoico sobre la crisis de identidad y la pérdida absoluta de la cordura. Los demonios de la protagonista toman forma de personajes stopmotion, provocando el viaje infernal de una mujer desequilibrada y acoquinada por su difunta madre… posesiva, opresora y de las que te minan la moral cual pelele. El film lo riegan homúnculos salidos de la perversa mente de Robert Morgan, un animador que se pasa al cine de acción real con esta Stopmotion. Cine (fotograma a fotograma) dentro de cine, gore, surrealismo y descontrol. Vaya cosa enfermiza y jodida.

El baño del diablo (Des Teufels Bad) de Severin Fiala y Veronika Franz. Lo que nos cuenta El baño del diablo es el funesto y oscuro viaje por las expectativas de una religiosa mujer en el entorno rural de la Austria del siglo XVIII… vaya mundo aquel. Dos horas de desdicha, de malos augurios, de no sentirse parte del entorno social, de querer y no poder, de deseos incumplidos… etc. De regalo paranoia folklórica / religiosa, brujería y acciones que no tienen remedio. Los problemas de la depresión en los tiempos donde no había tratamiento más que padecerlo y sufrirlo hasta donde uno pudiera aguantar. Y un poco de terror claro está, de ese que actúa como condimento. El momento Fontana di Trevi con el populacho festejando es de locura festivalera. Tenéis El baño del diablo en Filmin.

El final de nuestros días (Die Alone) de Lowell Dean. Pese al batiburrillo de la historia, el montaje que te lía cosa fina, y el me pillo ideas de todas partes (que si Memento, que si Last of Us …), la idea de El final de nuestros días es potente, muy desoladora pero francamente potente, y ya de regalo emotiva. Las cosas no son lo que parecen y de vez en cuanto una serie B como esta pues bien vale para pasar un rato entretenido.

El juicio del perro (Le procès du chien) de Laetitia Dosch. De esas que no cuentas con ver y ves. Una peli rara que te hará adorar más a tu perro (si es que lo tienes). Divertida, entrañable y triste. Las cosas son como deben ser por mucho que te joda. Tenéis El juicio del perro en Filmin.

Kraven the Hunter de J.C. Chandor. Madre mía, en que momento alguien pensó que hacer esto era buena idea. No tiene ni pies ni cabeza. Uno no sabe cómo asumir todo lo que ocurre y por qué ocurre. Nada en Kraven se salva, vaya sinsentido lo parido por J.C. Chandor, mira que me gustaron Margin Call y Triple Frontier. Pero esto es un cagarro de muy señor mío… hasta para el surrealista universo arácnido sin Spiderman de Sony. Se han labrado una buena matraca de caspa… Morbius, Kraven y Venom (por triplicado).

Emilia Pérez de Jacques Audiard. Vista Emilia Pérez me quedo pensando en el ataque global sufrido por el film, y no tengo muy claro a qué achacarlo. Es Emilia Pérez un musical atípico, con una historia original de fuga y retorno, de querer adoptar un cambio, y convencido de haberlo logrado, redención dios mediante, acabar volviendo al origen y pagando un curioso peaje. No es una mala película, bien rodada, con una interpretación portentosa de Zoe Saldaña, con algunos números musicales realmente buenos, otros puede que no tanto, y con una Karla Sofía Gascón bien en su dualidad (se la puede odiar por lo dicho, pero no por este papel). El film habla del egoísmo y el egocentrismo, de la manipulación, etcétera. Y si, me parece curioso como han machacado el film, la presencia de Selena Gomez, etc. En fin, Emilia Pérez es una película extraña, sí, pero de esas que te atrapan. Podéis ver Emilia Pérez en Filmin.

La ira de Becky (The Wrath of Becky) de Matt Angel y Suzanne Coote. Regresa Becky, pretende expandir su propio universo y se le va de las manos. Bastante pobretona y más parca en cuanto al marciano macarrismo de su predecesora. Esta tiene su gracia, alguna muerte molona, pero no alcanza el efecto novedad de las peripecias de la niña protagonista. Kevin James fue mejor que Seann William Scott como villano. No tiene muy claro hacia donde quiere ir… y de hecho pierde el rumbo en su tramo final. Curiosa, la tenéis en Prime Video.

Noche de caza (Night of the Hunted) de Franck Khalfoun. Curiosa, Alexander Aja y su amigo Franck Khalfoun vuelven a hacer manitas tras Parking 2 y la bárbara Maniac. Esta vez una historia ya vista (Downrange de Kitamura o Tower Block) que no por ello no deja de entretener. No hay razón para lo que ocurre pero ocurre. Como propuesta es un poco alma libre, pero tiene un detalle que la hace diferente. No es para echar cohetes, pero se deja ver y disfrutar. Correcta y corta. Tenéis Noche de caza en Prime video.

Cartel de In Fabric
Cartel de In Fabric

Y ahora ya me echo más atrás si cabe… 2021 con In the Earth y 2018 la In Fabric. Ambas de directores extraños, muy festrivaleros y por lo general no del agrado de todo el mundo por sus desvaríos y extrañezas.

In the Earth de Ben Wheatley. Me cuesta mucho entender el cine lisérgico de Ben Weathley. Paranoias por doquier, el bosque vengándose del ser humano, folk horror, y lo habitualmente loco del director. Rodada en plena pandemia no logra enganchar, es excesiva, como lo fuera cuando la vi en Sitges A Field in England. Demasiado para mi. Esta está en Netflix también.

In Fabric de Peter Strickland. Llevaba unos años queriendo verla, y es ahora gracias a Filmin que tengo la oportunidad. Tras sudar cosa fina con Berberian Sound Studio (otra de mi etapa Sitges), Peter Strickland vuelve a llevarme donde otros no lo logran, al mayor de los desconciertos. Batalla contra el consumismo, el clasismo social, el querer aparentar, el ansia por comprar en rebajas, etc. Cuando fue el sonido de Berberian Sound Studio lo que te volvía loco, en este caso es el color y la imagen, la paranoia brujeril de la tienda de rebajas, y el gancho que a todos ata… y mata. De alguna forma podría pasar por giallo, si no fuera porque el asesino es de gasa y tul. Que cosa más rara.

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Hoy estamos de enhorabuena. Primero porque se descubre el primer trailer de In Fabric de Peter Strickland, una de las grandes sorpresas de Sitges 2018, una suerte de giallo paranoico y grotesco obra del director de la muy extraña y desconcertante Berberian Sound Studio, triunfadora en Sitges 2012, y The Duke of Burgundy. Esta vez Strickland se rodea por Gwendoline Christie, Hayley Squires o Marianne Jean-Baptiste y nos cuenta una historia surrealista donde las haya… historia de un vestido asesino que va pasando por las manos de sus desafortunadas víctimas.

La sinopsis de In Frabric reza así…

Una solitaria mujer (Jean-Baptiste), recientemente separada de su marido, visita una encantadora tienda londinense en busca de un vestido que transforme su vida. Se llevará uno color rojo sangre que, con el tiempo, desencadenará una maldición y un mal imparable, amenazando a todos los que se cruzan en su camino.

Magnífico cartel de In Fabric
Magnífico cartel de In Fabric

Tenemos también trailer de 47 Meters Down: Uncaged, secuela de A 47 metros (47 Meters Down). Repite su director Johannes Roberts de nuevo para contar esta historia de gente atrapada en los fondos marinos y con tiburones a cascoporro no queriendo precisamente jugar al escondite. Claustrofobia de bajo presupuesto pero suficientemente terrorífica y entretenida.

De esta también tenemos cartel pero no hace falta sinopsis, es bastante sencilla la cosa creo yo…

Cartel de 47 Meters Down: Uncaged
Cartel de 47 Meters Down: Uncaged

Es momento ahora de echar un primer vistazo a la 52 edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, o Sitges 2019. Hoy se ha presentado el cartel del festival que, como se anunció el pasado mes de octubre, va dedicado al páramo apocalíptico de Mad Max y el 40 aniversario del estreno de Mad Max: salvajes de autopista (Mad Max) de George Miller. Ojo, también se celebran 40 años de Alien, el octavo pasajero (Alien) de Ridley Scott. Por lo tanto ya comienza a oler la cosa a octanos de gasolina ardiendo y búsqueda desesperada de agua. Tiene pinta de que los responsables de festival irán a por todas y no sería de extrañar que se pasaran por el festival gente como Miller o incluso Mel Gibson… tiempo al tiempo (gracias a S. Craig Zahler y esa joya que es Dragged Across Concrete).

Cartel de Sitges 2019
Cartel de Sitges 2019

LA ATMÓSFERA DE ‘MAD MAX’ INVADE UN SITGES 2019 POST-APOCALÍPTICO

La 52ª edición del Festival mirará hacia el fantástico de 1979 y recuperará títulos de la exploitation italiana de ciencia ficción

Sitges 2019 respira polvo del desierto y hierro oxidado. La próxima edición del certamen –que se celebrará entre el 3 y el 13 de octubre– celebrará el 40 aniversario de Mad Max. Salvajes de autopista, de George Miller. Una efeméride que ha inspirado el cartel, una retrospectiva y el libro oficial del Festival, y que impregnará Sitges durante once días.

La primera entrega de la saga distópica más emblemática de la historia del cine protagoniza el cartel de Sitges 2019, con el sello de la agencia China. “En la imagen, aparece un coche destruido por el óxido, abandonado en medio de un desierto infinito, sin rastro de ningún personaje. Una composición enigmática, simple y contundente, que bebe de una iconografía tan inconfundible como la saga de Miller y su paleta cromática de naranjas, ocres y amarillos. Se trata de un homenaje a una obra con un universo gráfico único, que se presta como pocos al formato sintético e icónico de la cartelería”, explica el director creativo ejecutivo, Rafa Antón. El fenómeno Mad Max, llegado de Australia, se vivirá en cada rincón de Sitges con entusiasmo.

Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya también conmemorará los 40 años de un título icónico del cine de género de 1979: Alien, el octavo pasajero, de Ridley Scott, un film que marcó una época y que continua bien presente en la actualidad, reuniendo a una legión de fans. De la misma manera, otros homenajes a cintas esenciales del fantástico tendrán su espacio para el recuerdo en Sitges 2019.

Exploitation italiana

La retrospectiva Apocalypse domani recogerá títulos clave de la exploitation italiana de ciencia ficción desarrollada a finales de los años 70 como consecuencia del éxito de títulos estadounidenses como Star Wars, Alien o 1997: Rescate en Nueva York, pero sobre todo de las dos primeras entregas de Mad Max. Fueron productos pensados para el mercado internacional, que en algunos territorios –como España– alcanzaron un enorme éxito comercial, dirigidos por veteranos del cine de género como Enzo G. Castellari (1990, Los guerreros del Bronx, Los nuevos bárbaros), Joe D’Amato (Bronx lucha final), Sergio Martino (2019, tras la caída de Nueva York), Lucio Fulci (Roma año 2072: Los gladiadores) o Luigi Cozzi (Contaminación: Alien invade la Tierra).

En los últimos años, muchas de estas cintas se han convertido en títulos de culto buscados por los aficionados de todo el mundo, generando un fenómeno de reivindicación y recuperando su importancia artística e industrial.

Libro oficial

Apocalypse Domani. La década dorada de la exploitation italiana de ciencia-ficción (1977-1990) es el título del libro oficial del Sitges 2019 que, bajo la coordinación de Ángel Sala, verá la luz el próximo mes de octubre. Esta será la segunda colaboración entre el Festival y Editorial Hermenaute, después de la publicación el año pasado del ensayo Michele Soavi. Cineasta de lo macabro.

El libro analiza el fenómeno de la exploitation italiana desde la perspectiva del género de la ciencia ficción, repasando sus precedentes, sus contenidos y el impacto que suscitaron este tipo de producciones. Un recorrido didáctico a través de sus películas más representativas, cintas que aún hoy en día cuentan con miles de fans en todo el mundo. La publicación también quiere reivindicar la figura de un buen número de directores italianos, entre los que destacan Antonio Margheriti, Sergio Martino, Enzo G. Castellari, Luigi Cozzi, Ciro Ippolito o Joe D’Amato.

Apocalypse Domani recupera títulos centrados en ciudades distópicas, apocalipsis y cine de bandas; en sus pasajes el lector encontrará el análisis de películas influenciadas por peplum, el spaghetti western y el horror. Guerreros bárbaros, ciborgs, alienígenas, moteros, monstruos de todo tipo, émulos de Conan el Bárbaro o míticos héroes clásicos. Un mundo de fantasía que, durante una década, dio al cine italiano su versión más desinhibida y comprometida con el fantástico.

El libro consta de las firmas de críticos de cine y especialistas en la materia como Violeta Kovacsics, Diego López, Ruben Lardín, Jesús Palacios, Xavi Sánchez Pons, Lluís Rueda, Mònica Garcia, Jordi Sánchez Navarro, Desirée de Fez, Manlio Gomarasca, Domingo López y el mismo Ángel Sala.

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Publicado por Uruloki en

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