Desde hace ya unos cuantos años, cuando llegan esta fechas, el que escribe echa un vistazo a lo que ha pasado, y unos días después a lo que ha de pasar (cinematográficamente hablando, claro). Las diez del 2018, algo así como un top pero sin orden definido, es una recomendación de films que he podido ver a lo largo de los últimos doce meses. A diferencia de otros años, donde el Festival de Sitges me daba acceso a películas que acababan siendo estrenadas en el año siguiente o puede que nunca, este soy uno más y todo lo que aquí veis ha sido estrenado en cine (en Santiago la sala NUMAX y los Multicines Compostela dan acceso a un montón de películas de distribución pírrica a nivel nacional)… bueno, no todo, dejémoslo en un 99%. Lógicamente echaréis muchas en falta y otras no dudo que no comprenderéis cómo he osado incluirlas, pero para eso están los comentarios, para anotar vuestras preferencias.

Pero lo que sin lugar a dudas me llama la atención es la presencia de Netflix. Echando un vistazo a la lista he colocado 4 de las emitidas en la plataforma en mi top 10 del año… impensable hace un año si quiera, donde la cantidad era CERO. El año que viene Netflix aumentará la producción (hablan de 90 películas propias de hasta 200 millones de presupuesto) y seguramente el número de posibilidades de presencia será mayor. Además, los grandes estudios no apuestan por según que cosas… y esas cosas suelen molar mucho. Vamos con la lista.

En este 2018 hay unas cuantas que quedarán para el recuerdo
En este 2018 hay unas cuantas que quedarán para el recuerdo

Suspiria de Luca Guadagnino. Qué decir, revisión / remake de uno de los iconos del giallo italiano en manos del director de Call Me By Your Name. Film de terror brujeril con mucha chicha dentro, paso a la madurez, violencia extrema, matriarcado, sufrimiento y tortura. Viaje macabro al interior de una escuela de danza donde las cosas no son lo que parecen y donde lo grotesco es la marca de la casa. Cuenta con una banda sonora maravillosa y con una Tilda Swinton que va más allá de lo imaginable.

Vengadores: Infinity War de Anthony y Joe Russo. La epopeya de la década si hablamos del cine comiquero. Producto de diez, infinitamente superior a la sobrevalorada de Black Panther (incomprensible la de halagos que se ha llevado). Épica, trágica y de dimensión galáctica. Demostración de cómo se deben tratar diez años de universo y antesala del gran desenlace que será Vengadores: Endgame.

Hereditary de Ari Aster. Probablemente la película de terror del año. Una viaje a los infiernos de la desesperación en el seno de una familia que tras la madre de la abuela entra en una espiral de destrucción a todos los niveles posibles. Traumática, terrorífica, seno del auténtico horror. Inexplicable por momentos y con alguno de los golpes más destructores de los últimos años. Una joya.

Aniquilación de Alex Garland. Otra delicia llegada a estas tierras de la mano de Netflix. Incansable caleidoscopio de color (aturde), y de ritmo sosegado (por momentos cansino), que hace mella en el espectador de la misma forma que las protagonista se desmoralizan conforme se adentran más y más en ese "Área X". Historia de mutación, de transformación completa y poseedora de una de las secuencias más terroríficas jamás vista.

Revenge de Coralie Fargeat. El hiperviolento y tormentoso survival horror protagonizado por la sufrida Matilda "Rambo" Lutz. Film múltiple donde se plantean conceptos tan repudiables como el aborrecible de la misoginia y la mujer como objeto, tomado desde el punto de vista de una directora, o tan excesivos como el del gore slapstick tratado entre la seriedad y lo muy paródico. Ejemplo de lo que pasa por meter celuloide en un cubo de sangre.

The Night Come For Us de Timo Tjahjanto. Nuevamente Netflix como distribuidora del film de acción del año. El bueno de Tjahjanto junta en pantalla a varios de los miembros de los repartos de The Raid, The Raid: Berandal o Headshot y fragua una imparable coreografía de violencia guerra entre miembros de unas bandas de gángsters. Excesiva, progresiva y perfecta en el uso de la cámara y los planos secuencia para dejar claro que el cine de acción puede dejarte con el culo torcido si el director al mando se lo propone.

ROMA de Alfonso Cuarón. El estreno de finales de año, y la gran apuesta de Netflix para alcanzar la gloria. ROMA es cine sencillo, es familia, es relaciones, es vida y es muerte. Es nuestro día a día. Es como la vida misma. Es triste, amarga y a la vez alegre. Es agradecimiento y cariño. Es personal. Es una grandísima película que te hace pensar, mirar y meditar. Pura generosidad de Cuarón que, nuevamente, confirma que el cine mexicano está en lo más lato.

Misión: Imposible – Fallout de Christopher McQuarrie. Si es que se me ve el plumero, nuevamente una de acción a raudales. Tom Cruise en estado de gracia merced al buen hacer de un director como McQuarrie, que le conoce como si fuese su hijo. Espectacular se mire por donde se mire, Cruise haciendo una maratón frenética frente a la cámara y protagonizando el más difícil todavía. Perfecto ingrediente para asegurarse de que te lo vas a pensar bien.

Un lugar tranquilo de John Krasinski. Otra de las cintas de terror de este 2018 y fabulosa propuesta la de este actor / director y su señora esposa Emily Blunt. Propuesta angustiosa, intensa y el desasosegante. Lo de tranquilo es la antítesis de lo que uno sufre en esta historia abocada al silencio y que debe ofrecer un torbellino de sensaciones merced a los sufridos y atormentados rostros de sus protagonistas.

El hilo invisible de Paul Thomas Anderson. Una de las oscarizadas del año pasado, estrenada aquí en febrero, y seguramente olvidada por muchos. Perturbadora e intensa como pocas historia de amor donde el masoquismo pasado de vueltas alcanza cotas de complicada clasificación. Superlativa Vicky Krieps en ese papel de delicada joven que acaba imponiéndose a su dominador amante. De esas que te asfixian.

Y tras estas diez hay que reconocer que hay más, muchas más, pero es que al final uno se ve obligado a destacar unas sobre otras. Pero claro, luego miras y te encuentras con la superlativa Aquaman de James Wan, la hipnótica Malos tiempos en el Royale de Drew Goddard, ese 1% que no he visto en cines y que se titula Upgrade de Leigh Whannell, el gran documental Desenterrando Sand Hill de Guillermo Oliveira, la odiada por muchos El apóstol de Gareth Evans, las oscarizadas El instante más oscuro de Joe Wright y Tres anuncios a las afueras de Martin McDonagh, esperados regresos como el Halloween de David Gordon Green o The Predator de Shane Black, y Overlord de Julius Aver o Bohemian Rhapsody de Bryan Singer (y sí, no he podido ver todavía Mandy de Panos Cosmatos, y eso que se estrenó en uno de los cines de arriba y todo, ni Spider-Man: un nuevo universo).

En definitiva, hay un montón de cine, un año para el recuerdo este 2018.